¿Qué puedes hacer por un niño/a?



Vivimos en una sociedad donde el individualismo parece afianzarse, que de cierta forma esta “caotizada” y hasta “deshumanizada” por las problemáticas sociales que con el pasar de los días se agudizan, jóvenes indiferentes y ausentes de las realidades actuales, muchas familias que no son familia, que viven juntos pero que no comparten, que no son soporte, carentes de amor.

Todo esto sumado a la banalidad y superficialidad actual que engendra muchos más problemas, y quizás hayan otros elementos, estoy segura que sí, pero porque empiezo escribiendo esto, por una razón, los niños y las niñas.

Los niños/as son los seres que más amor le dan al mundo, la inocencia y ternura de un niño/a no tiene precio, la felicidad de un niño/a motiva a ser mejores, impulsa a enmendar errores, da fuerzas para construir lo que deseamos. La espontaneidad de un niño/a genera las sonrisas más lindas, ilumina los días grises, es energía ante el cansancio. 

No necesariamente debemos ser padres para involucrarnos en la formación de un niño/a, no necesariamente ese niño/a debe llevar nuestra sangre para ayudarlo, para guiarlo para hacer algo constructivo por su bienestar.

Qué lindo sería el mundo si cada uno de nosotros nos trazáramos como finalidad  ser guía, ser formadores, ser apoyo de un niño/a, tomar ese compromiso sin duda sería clave para mejorar nuestro mundo y el mundo, estoy segura que con ello se evitarían las situaciones que describí en las primeras líneas de este escrito y de seguro muchísimas más. 

Entonces, ¿Qué puedes hacer por un niño/a?...

Todos podemos hacer mucho más de lo que imaginamos, de lo que creemos está a nuestro alcance, debemos desterrar la errada concepción de que sólo con dinero podríamos dotar de felicidad y confort a un niño/a, desde luego que las circunstancias marcarán la ruta, aun así, todo está en nuestra voluntad. Cada uno de nosotros podrá adoptar el plan que estime adecuado, ponerlo en práctica desde ya será grandioso. Creo lo siguiente:

1.    Nunca dejes de sonreír frente a los niños, contágialos de alegría.
2.    Escúchalos, siempre hay tiempo.
3.    Fórmalos con ejemplo.
4.    Corrígelos con paciencia y calidez.
5.    Estimúlalos e incentívalos a que desarrollen sus capacidades y talentos.
6.    Jamás los ignores ni los minimices con palabras peyorativas.
7.    Incúlcales valores.
8.  Regálales seguridad para que el día de mañana estén dotados de una gran personalidad y desde luego muchas otras cosas más, porque siempre se puede hacer más y siempre se puede ser mejor.

Sin embargo, lo más destacado que podremos hacer por un niño/a es rescatarlo de la violencia, de la soledad, del abuso, de la falta de educación,  rescatarlo de todo lo que entorpezca su desarrollo y su inocencia. Mirarlos, tratarlos y llenarlos de amor.

Hacer el bien es ideal, formar bien a un niño/a es genial.

Con efecto,

Estefanía Villacís G.

Sucesos inesperados, vidas nuevas.


La vida da giros inimaginados, nunca podríamos tener la seguridad de que irá bien o que no, ya que muchas circunstancias no dependen de nuestros actos, mucho menos de nuestra voluntad. No así, nuestra consciencia y el cúmulo de acciones individualistas y en cierto punto hasta egoístas podrían obrar para que sucesos impensados nos conmocionen.

Muchos podríamos incluso sentirnos inmunes al dolor y a la tragedia, por sentirnos plenos, felices, y hasta con “orgullo” de los éxitos alcanzados; pensamos que lo “malo” sólo le pasa otros y no a nosotros. Creemos vivirlo todo a pedir de boca. 

Igualmente que no son la mayoría sino  un grupo reducido de personas  las que constantemente diseñan planes y programas para ayudar a los que necesitan de iniciativas altruistas. NO siempre y NO todos compartimos de esa prosperidad de la que gozamos, muchas veces pasamos indiferentes ante la necesidad de los desamparados.

Sin embargo, cuando menos lo esperamos se presentan los tan temidos remezones de la naturaleza para demostrarnos lo frágiles que somos y sólo en esos instantes podemos ver como una realidad tangible aquella afirmación de que “la vida es tan efímera”.

Ante ese panorama de caos, ansiedades, miedos y tristezas nos sentimos perdidos en un primer momento, la vida hace una pausa forzada y jamás deseada por nosotros, pero dicha pausa tendrá la duración que decidamos, el tiempo que nos cueste despertar del letargo y levantarnos con más ánimos.

Entre todo ello, son maravillosas las muestras de fraternidad, hermandad y solidaridad que se originan en estas situaciones de infortunio, siempre va a ser lindo potenciar nuestro lado más humano, aun así me pregunto y les pregunto a muchos, ¿Por qué sólo ante una catástrofe nos acordamos de hacer algo y/o de dar algo por una o muchas personas caídas en desgracia? Reflexionemos!

Nadie debe hacer juicios de valor sobre nadie, mucho menos juzgar, no es correcto ni saludable enfocarnos en nuestra negatividad, peor en la negatividad de los demás. Lo ideal es vivir con la consciencia de que cada día podemos ser más proactivos para ayudar, para enseñar, para construir, para compartir.

La fuerza se origina en nuestra mente, la nobleza en nuestra alma, y el amor en nuestro corazón, si podemos cambiar lo que está mal, hagámoslos, jamás dejemos de mirar a nuestro prójimo con benevolencia. El actuar “bien” no es exclusivo de santos, es y debe ser siempre nuestro compromiso.

Con afecto,

Estefanía Villacís G.

Calceta por siempre sin par.

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8 DE MARZO

Las mujeres somos sensibles y fuertes a la vez, tenemos el privilegio de dar vida y cuidar la vida a través de todas nuestras acciones. Somos multifacéticas, competitivas y aguerridas. Día a día luchamos por afianzar el sitial que con sobrados méritos nos hemos ganado, sin embargo, falta mucho camino para llegar a la meta de la igualdad, por llegar al objetivo de vivir en equidad en los diversos ámbitos y funciones que componen un grupo, población, nación.

A nivel mundial son muchos los colectivos pro-mujeres que han contribuido para reducir la desigualdad, el irrespeto, la violencia psicológica, política, física, sexual y así todas las formas de agresión hacia nuestro género, dichas organizaciones no desmayan en erradicar la inequidad que aún persiste, el avance es por demás significativo, no obstante, para alcanzar el anhelado sueño de vivir en una sociedad donde prevalezca la homogeneidad y justicia hacia las mujeres debemos empoderarnos y llenarnos de seguridad, de la confianza necesaria para que nuestros pasos dejen huellas que perduren en el tiempo y que sean la guía para que las nuevas generaciones se liberen de la errada concepción patriarcal que muchas veces nos vuelve sumisas y conformistas, debemos liberarnos de todas aquellas palabras o situaciones que menoscaben nuestros ideales.

No es nuevo escuchar que el respeto se lo gana, que debemos tratar a los demás como deseamos ser tratados nosotros, por ello el punto de partida para ganar la batalla de la paridad es el apoyo y unión de las mujeres con las mujeres, disolver esas células machistas que bloquean el desarrollo de nuestro potencial porque no existe ningún motivo para dejar de vivir nuestros sueños, no existen límites para detenernos en el camino, ni nuestro género, edad, religión, raza, color de la piel, orientación sexual, enclave territorial, etc; sólo existen conceptos mal fecundados que apagan nuestras luces.

Cada 8 de marzo se tiene un motivo más para evaluar el avance en el cumplimiento de nuestros derechos, más fuerza para demandarlos y más causas para plantear propuestas que acorten el camino y con ello llegar a un lugar donde tanto los hombres como las mujeres convivamos en semejanza, complementándonos para así lograr un mundo armónico en donde todos las personas gocen de las mismas oportunidades y beneficios, sumado al respeto y garantía de nuestros derechos humanos.

Encarguémonos de liderar las transformaciones de nuestra sociedad y de ser las abanderas de un cambio positivo en la educación de la niñez y en la cultura de los pueblos también, porque como lo diría Amelia Santa Cruz: “Si somos niñas empoderadas el día de hoy, seremos mujeres triunfadoras el día de mañana”.

Feliz día, mujeres de todo el mundo!

¿Mentir por miedo o maldad?

Blancas o negras, piadosas o despiadadas, mínimas o grandes, etc, etc! son muchas las denominaciones en las que nos escudamos para recurrir a la “salvación momentánea”, para hacer uso de las mentiras. Que desde los niños las utilizan, que nadie esta exento, que todos en la vida las hemos dicho, absoluto! Pero el motivo y la frecuencia de usarlas en nuestras vidas es lo que realmente nos debe llevar a una reflexión total y sincera. Pero dicha reflexión que sea con nosotros mismos, con nuestra consciencia, con nuestras emociones, con nuestra realidad, sin explicación a terceros, sin la intención de justificación, sólo con el objetivo de no tomarlas como escapatoria ante nuestro temor o ante el malsano fin de afectar la vida de alguien más.

Que la verdad libera y las mentiras atan, también. Quien siempre recurre a ellas construye su propia tela de arañas, pisos de cristal, un bonito pero frágil entorno, en los que se puede “ser feliz y divertirse” por algún tiempo, sin embargo, llegará un día en que por un paso en falso plop, plop, todo se destruye y donde no todos podrán lograr el objetivo de recobrar la confianza perdida.

Es evidente que las situaciones de presión y/o tensión que se nos presentan muchas veces en la vida, nos nublan el pensamiento y ante la desesperación decidimos optar por el camino más fácil, no obstante, el resultado final de dichas situaciones nos dejará efectos más negativos que positivos, por ello siempre he considerado a la paciencia como una de las virtudes esenciales que debe cultivar todo ser humano, con paciencia se llega a la plenitud y así evitamos ser víctimas de las decisiones desesperadas. Aunque cabe referir que muchas personas tienen un “talento innato” para mentir, envolver en farsas y actuar con el mayor cinismo, con la actitud más fría y calculadora detrás de una sonrisa amable, perjudicando e hiriendo a quien esté en su camino para salir “triunfante” e intentar convertir mentiras en verdades.

Irónicamente, MENTIR, MIEDO Y MALDAD, se escriben con M, son palabras cortas (porque las infamias tienen una vida corta) y provocan los mismos efectos, vacío e infelicidad en todo quien se deja seducir y bloquear por su dulce encanto. En base a ello, siempre debemos tener presente que la libertad no sólo consiste en transitar sin restricción alguna por todas las calles, ciudades o países que podamos o queramos, sino en vivir sin ataduras emocionales, sin fantasmas en nuestras mentes, sin espinas en el corazón y sin vacíos en el alma. 

Y es así, que la razón por la que muchas personas logran una vida integra y feliz se debe a que toman día a día la decisión de ser valientes y honestos, porque aunque se demoren un poco más y les cueste mucho más trabajo y esfuerzo trazar su camino, son conscientes de que es la única y real opción para ser felices y hacer verdaderamente feliz a quienes los rodean.

No hay nada más lindo que coexistir junto a personas espontaneas, leales y nobles; decididas y comprometidas con que sus acciones y vida sean inspiración de otros.

El bienestar no se logra con una varita mágica, sino con la tajante decisión de ser auténticos. Se feliz y desecha de tu vida las mentiras, el miedo y la maldad.

La VERDAD siempre triunfa sobre la MENTIRA.

¿Por qué malgastar la vida?

La vida no tiene una receta mágica, cada quien tiene su manera de vivirla, cada quien escoge el camino que piensa es el más adecuado, pero nadie está exento de tropezar, de caminar en la oscuridad, de encontrar personas en ese camino que les den direcciones equivocadas o que le digan verdades a medias. Algunos piensan que ese camino es difícil, otros que es fácil, otros se relajan porque no se lo toman tan enserio y lo recorren sin presión y más bien con mucho humor. En ese camino ves muchas cosas agradables y desagradables, conoces a muchas personas, unas que te acompañan poco tiempo, otras te acompañan mucho tiempo, unas te hacen feliz, otras te hacen llorar, otras te dan enseñanzas y  aunque es inevitable muchas se presentan como obstáculos, pero así es la vida, lo único cierto es que de todas ellas aprendes algo, porque nunca se deja de aprender ni de descubrir cosas en esta vida.

Los caminos de la vida tienen rosas y espinas, arcoíris y tempestades, en muchos tramos estarán poblados y en otros desolados, pero todos nos dan oportunidades para ser felices y hacer todo en cuanto deseemos, por eso no hay que malgastar la vida. Malgastar es caminar con miedo, hablar entre dientes, detenerse sin motivos, ofender sin razón, mentir y engañar por lastimar, quedarse sentado envidiando a los que deciden vivir en paz sin pisotear a los demás, crear problemas y difamar, eso es malgastar la vida. Aunque no nos convenzamos de que la felicidad radica en cosas simples, es así, de hecho vivir es simple, es sencillo, no debemos malgastar la vida descifrándola, sino viviéndola de forma autentica, sin presión, con emoción, con la ilusión de que cada día se la puede redescubrir y  vivir mejor, nada ni nadie lo va a hacer por nosotros, todo parte de nuestra mentalidad, actitud y predisposición. 

Si no te complace lo que haces cambia de actividad, si alguien te agobia aléjate, come lo que te guste, habla con sinceridad y con respeto, mira de frente y has sentir los pasos que des, extiende tus manos a quien lo necesita, provócale alegría y muchas risas a quien te quiere y a quien quieres, se libre desde tu esencia, encuéntrale siempre lo mejor a todo lo vives, cultiva nobleza, erradica la maldad, da ejemplo, anímate a ser feliz y aprovechar todo lo que te rodea sin malgastar la vida.

Tenemos una solo vida para vivir feliz, no sabemos de cuánto tiempo será, por ello no malgastes la vida!

Desde cero…


Resulta tan sencillo imaginar y planear tus deseos, de pronto visualizas un camino sin obstáculos para cumplir tus propósitos, sientes que todo lo que quedó atrás aunque no era lo que hubieras querido vivir te ha pulido y mantenido en pie, te das cuenta que quizás si hubieras hecho muchas más cosas y te hubieras eximido menos alguna diferencia importante en ti haría que tu presente sea más ideal, pero lastimosamente los hubieras no existen, siempre lo digo. Pero luego se asoma la convicción, ese espíritu impetuoso que te grita NO PIENSES EN LO QUE NO FUE, CREA ALGO MEJOR. No es fácil pero tampoco debería hacerte perder el control, eres consciente de eso hasta que llega un momento en que muchas voces se apoderan de tu mente y sientes esas palabras como puñaladas en tu cerebro, tu cuerpo se debilita y cuando intentas reaccionar se origina un circuito emocional tan fuerte que solo te queda cerrar tus ojos y dejar tu mente en blanco, respirar y volver a tener energías pero no de la física sino de la emocional, de la espiritual y tener la valentía de mirarte al espejo y pronunciar claramente DESDE CERO, TODO DESDE CERO.

Los reinicios no son malos, ni signo de fracaso, tampoco de retrocesos, los reinicios son oportunidades para aclarar todo aquello que veías entre sombras, para entender todas las palabras que escuchabas sin descifrar, para ejecutar lo que por desgano o miedo no hacías, para apreciar lo que te hace feliz pero que tus malos momentos estropean, para valorar el amor de quien te ama, para ser más fuerte sin dejar de ser sensible, para desechar los hábitos que boicoteaban tus pasos, para enmendar tus errores y tener más entereza, para limpiar tu corazón y tu alma de aquello que pudo herirla, para estar bien contigo misma y en óptimas condiciones de vivir todo lo que sabes que te va a proporcionar felicidad, para vivir cada día de tu presente intensamente porque solo tenemos una vida y nadie conoce su tiempo exacto de duración.

Así como todo los días ganamos un aprendizaje, un año nos regala muchas lecciones y vivencias de las cuales muchas sabíamos que tendríamos, otras fortuitas, y aún otras que no imaginábamos, que no esperábamos, que no estaban en nuestros “planes”, pero que el destino puso hay por un motivo que solo el tiempo nos haré entender, sin embargo primero debemos agradecer, ya que de la gratitud parte la prosperidad y la paz, agradecer por todo lo vivido sin excepción de nada, pero agradezcamos más por las personas valiosas que conocimos, con las que compartimos y sobre todo por las personas que amamos y que amaremos siempre.

Desde cero para amarnos mejor y para amar mejor la vida. 

Feliz 2016!