Estefanía Villacís Ganchozo, Reina del cantón Bolívar 2014-2015

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Motivación para mujeres

En los momentos actuales es indudable el protagonismo que hemos ganado las mujeres al asumir retos y desempeñar funciones que se creían sólo para hombres, esto ha marcado un antes y un después en nuestra propia valoración, sin embargo, también es cierto que aunque nuestros roles cada día sean más preponderantes continuamos presas del machismo, del sexismo y demás acciones discriminatorias que atentan nuestros derechos y por supuesto que menoscaban nuestra autoestima.
 
Cada día continuamos escuchando noticias nefastas sobre violencia hacia las mujeres, y no sólo eso, sino que aún persiste el menosprecio y discrimen de mujeres hacia otras mujeres que tal vez por ser madres solteras, por ser liberales (que no quiere decir que sean mujeres libertinas o de poca moral), y así muchas situaciones que por no ser lo que muchos denominan “ideal” creen tener la potestad para juzgar y lastimar la vida de alguien que no conocen.
 
Las mujeres somos valientes por naturaleza y por ello tenemos la obligación de primero amarnos a sí mismas, identificar lo que queremos y lo que no, decir lo que nos desagrada, no tener miedo a expresar todo y cuanto sintamos que nos perjudique, luchar por nuestras metas de vida, amar sin vergüenzas, decidir en base a nuestros principios y lo que nos proporcione felicidad, en fin, ser auténticas por sobre todas las cosas.
 
En lo personal considero que el día que nos decidamos a poner en práctica todas y cada una de las acciones que he descrito no volverán a escucharse más noticias de violencia, y es que SI, nuestra actitud es la única que puede frenar el abuso y maltrato porque si tú te amas, te respetas, eres independiente y segura de ti misma no existirá ningún hombre que pueda considerarte con un objeto de su propiedad sobre el cual pueda disponer a placer.
 
No todos los momentos de la vida podrán ser 100% perfectos, pero los no tan buenos son los que nos darán las herramientas para ser mejores cada día, una lágrima no debe restar ese impulso de superación, todo lo contrario debe alimentar esa hambre de éxito.
 
Tal vez mis palabras no sean mayor novedad, pero si  estimo que son importantes ya que aún veo y escucho una autoestima muy baja en mujeres que son valiosas, que tienen talentos y debido a que permitieron que alguien les hiciera pensar lo contrario no viven para ser felices, sino para lamentarse de errores,  errores que serán horrores para sus vidas si no los bloquean y los dejan ir, sino aprenden la lección que les quisieron dejar y por el contrario los toman como motivo de castigo eterno.
 
Nadie es perfecto pero hay que intentar actuar de la forma más correcta sin lastimar a nadie, porque la vida es efímera, la juventud pasajera, la felicidad es de momentos pero nuestro amor propio y la satisfacción de ser y vivir a nuestra manera son eternos.
 
Con afecto,
 
Estefanía Villacís G.



Soy...

Soy...
Soy una mujer que cree fielmente en Dios.
Soy una mujer que no se deja convencer por las palabras, sino por las actuaciones de las personas en determinadas circunstancias.
Soy una mujer que emplea la indiferencia ante todo lo que represente negatividad.
Soy una mujer que no almacena odios en su corazón.
Soy una mujer que acepta por igual las alegrías y las dificultades porque gracias a las últimas evolucionamos como seres humanos.
Soy una mujer que se indigna ante los prejuicios y la intolerancia.
Soy una mujer que no resiste la insolidaridad y la indolencia.
Soy una mujer convencida que los sueños de vida deben atesorarse y no divulgarse para que permanezcan libres de malas energías.
Soy una mujer positiva, perseverante y determinante.
Soy una mujer con realismo, fantasía y sentido del humor,  es decir, una mujer equilibrada de acuerdo a lo que decía el filósofo chino Lin Yutang.

Los niños



Cuando me proclamaron Reina del cantón Bolívar dije con mucha emoción que uno de mis sueños era que los niños nunca dejen de reír y nunca tengan que trabajar, que por ningún abuso o maltrato pierdan la inocencia propia de sus cortos años, y es que desde siempre me han contrariado las injusticias y más las que atañen los derechos de las niñas y los niños.

Cada día ante las situaciones y difíciles realidades que me han tocado evidenciar no puedo dejar de sentirme desilusionada y a la vez impotente ante la indiferencia de nuestra sociedad, comenzando por las autoridades de todos los niveles quienes suponen que con dar algún presente en una fecha especial del año realizan la mayor obra y no es así, nuestros niños demandan el respeto y cumplimento de sus  derechos para poder alcanzar su bienestar y desarrollar su habilidades.

Y es irónico que en muchos de los casos sean sus propios padres quienes abusen de sus derechos, me resulta indignante que la indolencia y el egoísmo en el que han caído muchas personas que pueden hacer algo importante para proteger a un niño no lo hagan, simplemente porque solo se interesan por su comodidad, por ello digo que las palabras de amor y consideración por los niños se diluyen cuando necesitan de nuestra ayuda y eso debemos erradicarlo.

No sólo las balas matan a las personas, la indiferencia, el egoísmo y la falta de solidaridad también y no podemos admitir que aquello continúe deshumanizando al mundo, y mucho menos intensificando las injusticias sociales. Nuestra buena voluntad y más aún nuestras acciones positivas por más pequeñas sean siempre causarán un gran impacto en la población.

De nada sirven los convenios, códigos y demás leyes que garantizan la protección integral y específica de los derechos de los niños, si cada uno de nosotros los irrespeta, si mediante nuestros actos no les inculcamos valores y les brindamos la seguridad emocional que requieren para formar una gran autoestima y personalidad.

El fin de semana a propósito de la celebración del día mundial de las personas con Síndrome de Down, me entusiasme tanto al rodearme de niños maravillosos pero así mismo me di cuenta de lo mucho que necesitan y sobre todo lo injusta y cruel que han sido muchas personas con ellos a lo largo de la historia, discriminándolos y refiriéndose a ellos con irrespeto; sin embargo, me conmovió tanto el amor con que muchos padres especiales - como ellos se denominan -, han emprendido una lucha que estoy segura van a ganar, para poder ofrecerle a sus hijos todas las oportunidades que necesitan para ser independientes, profesionales y tan exitosos como una persona con 23 pares de cromosomas.

Nunca podremos ser perfectos, pero si podemos cultivar día a día en nosotros valores tan nobles como el amor, la bondad, el respeto y la tolerancia.

Nunca olvides que si tus acciones no ayudan a mejorar la vida de alguien, entonces tu vida no tiene sentido.

¿Por qué debemos ser fieles a nuestra esencia?

Vivimos en una época donde parece que las apariencias y ser como los demás quieren que seamos está matando almas, provocando que cientos de personas contribuyan a reforzar el equívoco de que para ser respetado, querido o admirado se debe imitar (así sean situaciones negativas) el comportamiento de otro a pesar que esto vaya en contra de nuestra personalidad. Precisamente ese el origen de que se viva sin pasión, sin metas diarias peor aún sin tener un plan de vida que sea congruente con nuestra identidad, con esa esencia que todos poseemos y que en cada uno es diferente e inalterable, misma esencia que en base a como actuemos se manifestará por medio del triunfo o frustración, de ilusión o decepción, de felicidad o infelicidad ¡Es inevitable!

Ahora bien, la frase “todos somos diferentes” posiblemente la escuchamos desde niños, con certeza es una frase que se pronuncia para formarnos tolerantes, pero repito sólo se dice porque en la práctica se sataniza, se cuestiona e incluso se tilda de introvertido a quien encuentra felicidad en lo que otra persona o hasta la mayoría no lo considera así. Pero cuidado, las mayorías no siempre tienen la razón y por ello se han cometido muchos errores e injusticias en todos los tiempos y en todas las áreas. Bueno, sin desviarse del tema central, considero lindo que las personas se admiren por sus talentos y cualidades, ya que todos necesitamos inspiración para ejecutar nuestros proyectos y mucha gente noble y aguerrida con su ejemplo nos inyecta de esa inspiración para llegar al éxito. Y es que el éxito es el resultado de ser fiel a nuestra esencia, claro que lo creo, porque cuando conservamos nuestra esencia desarrollamos mejor nuestros dones, nos volvemos ciegos ante acciones negativas que nos quieran desmoralizar, somos indiferentes ante personas negativas sin valores que no le pueden aportar nada a nadie, nos llenamos de convicción, aprendemos que más que desarrollar fuerza física debemos cultivar una fuerza emocional, formar nuestro yo interno para saber cuándo nos equivocamos y para alentarnos cuando lo necesitamos, porque nadie más en el mundo aparte de ti pueden conocer tu esencia, solo tú sabes tus fortalezas y debilidades y de lo que eres capaz de lograr.

Ser fiel a tu esencia te ayuda a desarrollar tu inteligencia emocional para transformar una palabra llena de odio, envidia y negatividad proveniente de personas tóxicas en energía, porque la vida es una carrera en donde tienes muchas personas alentándote y muchas otras queriendo verte caer, entonces debes llenarte de coraje y garra para llegar a la meta y demostrar que cuando eres fiel a tu esencia tu espíritu no doblega todo lo contrario gana fuerza para vencer todo lo que quiso detenerte y alcanzar todo por lo cual luchaste.

¿Quieres ser feliz, libre y gozar de paz? Sólo hay una opción, SE FIEL A TU ESENCIA.